Marcinelle, Italia
Hoy es en un aniversario tragico, un aniversario italiano que vee su origen en un paìs que ha sido la tierra de muchos italianos, cuando los emigrantes eramos nosotros.
Un aniversario que en mi opiniòn no hay que olvidar, porque nos recuerda muchas cosas.
La primera es seguramente la memoria de los 136 obreros italianos muertos en la minas de Marcinelle, en Belgica.
La segunda es que no se puede seguir a morir por trabajo, como ha pasado el 2 de agosto en Napoles para un chaval de 16 años.
Este chico estaba trabajando a la construcciòn de una casa, cuando se caiò desde encima de una plataforma, golpeando la cabeza contra el suelo. Cinco dias de agonia y hoy la muerte, en el dia en que se recuerdan las 136 vidas interrumpidas de los obreros italianos en Belgica.
Ahora la magistradura italiana tendrà que averiguar las condiciones de seguridad del lugar del trabajo, y si la denuncia por omicidio colposo serà confirmada, el chaval tendrà otra cosa en comùn con los 136 obreros muertos. La necesidad de trabajar aunque las condiciones de seguridad no respetaban la ley.
Estas son tragedias, tremendas casualidades del destino, pero hay que preguntarse para el futuro si estas tragedias se pueden evitar.
El problema es que la condiciòn de necesidad economica hace que los trabajadores sean màs vulnerables, y acepten de trabajar aunque no se respeten todas las normas.
Una mano en la conciencia para los que se aprovechan de la vulnerabilidad econòmica de todos, y un poquita de memoria historica para no olvidarse de cuando los emigrantes eramos nosotros.

Carlos dijo
Aunque cayera el Muro, aunque el Mundo se glabalice y aunque la riqueza crezca en Europa, estas cosas siguen y seguirán pasando. La esencia de la izquierda es precisamente el tratar de resolver esas injusticias y que el trabajo no sea un ámbito de explotación, sino también un medio desarrollo personal.
9 Agosto 2006 | 01:26 AM